Es, sin duda, la obra maestra de Mark Twain.
Huck consigue escapar de la vigilancia de un padre indigno, que lo tiene
escondido, abandonado en el bosque, y junto con el negro Jim, esclavo amenazado
de ser vendido, huyen río abajo en busca de su libertad. Quieren arribar a un
estado abolicionista, pero equivocan la ruta durante un temporal. Sin embargo,
siguen huyendo entre aventuras y embrollos, y, a pesar de que Huck conoce que
no debe ayudar a un negro a escapar, que tiene que denunciar a Jim, la amistad
le obliga a seguir juntos hasta el fracaso de la huida.